La dislalia, es un trastorno fonético, es decir de la articulación de los fonemas. Se trata de una dificultad para pronunciar correctamente ciertos fonemas o grupos de fonemas. El fonema afectado puede ser omitido, deformado o sustituido por otro fonema más sencillo. Esta dificultad puede darse en cualquier fonema, pero la dislalia más frecuente es el rotacismo, es decir la dificultad para pronunciar el fonema /r/ o en su versión vibrante múltiple /rr/, siendo éste sustituido, omitido o deformado.
Esta dificultad se da por una falla en la articulación, un mal punto articulatorio (la zona de contacto de los órganos bucofonatorios no es la adecuada) o un mal modo articulatorio (el tipo de contacto que se da entre ellos no es el adecuado para la articulación del fonema deseado).
Los órganos bucofonatorios no tienen ninguna alteración orgánica en la mayoría de los casos, es decir no hay un problema anatómico sino que no hay un uso adecuado de los órganos.
Al encontrarnos con una persona que presenta una dislalia debemos evaluar los órganos bucofonatorios, no olvidemos evaluar el frenillo sublingual (que podría ser demasiado corto impidiendo el correcto movimiento de la lengua) y el paladar (que no haya hendiduras), también debe evaluarse la audición de la persona para descartar hipoacusias (pérdidas auditivas).
La “r” es una consonante alveolar, cuyo sonido se consigue haciendo vibrar la punta de la lengua contra el paladar.
Distinguimos diferentes clases de rotacismo, dependiendo del lugar y modo de pronunciar el sonido. Puede ser labial, lingual o velar (“r” francesa).
Lo pincipal que buscamos es que la persona identifique el punto articulatorio (el lugar donde contacta la lengua para lograr el fonema /r/ y /rr/) , y el modo articulatorio (cómo es el contacto, el tipo de contacto que tiene su lengua con su paladar). Y que desarrolle la fuerza y precisión necesaria para corregir la alteración articulatoria.
Actividades:
⁃ 1) Ejercicios de relajación y respiración: Se pueden hacer sentados con la espalda derecha o acostados. Respiración (distinguir respiración corta y profunda así como agitada y serena, percibir los cambios del cuerpo mientras respiramos, buscar la respiración costodiafragmática -busco que entre el aire, infle el abdomen como si fuera un globo y se abran las costillas, luego cuando el aire sale: Se desinfla el abdomen como si saliera el aire del globo/panza, y se cierran las costillas, una vez logrado este tipo respiratorio realizar ejercicios de respiración profunda) Combinamos estos ejercicios con la concientización del ingreso y salida de aire por nariz y boca. Podemos ejercitar la salida de aire por nariz empañando con el aire espirado un espejo, intentando hacer bien grandes las alas de la mariposa que se forma empañada.
⁃ 2) Ejercicios orofaciales, de motricidad bucal. Aquí trabajamos con ejercicios práxicos. Estos ejercicios son principalmente movimientos destinados a dar fuerza y mejorar la precisión de la lengua. Estos ejercicios son sencillos pero dan resultado en función de su asiduidad, es como ir al gimnasio para la cara cuanto más constancia haya al hacerlos, veremos resultados más rápidos. Pero no debemos obligar a los niños ni alargar demasiado la instancia de ejercicios (no más de media hora) ya que se torna contraproducente si luego los niños no quieren hacerlos. Los ejercicios deben convertirse en un juego para que de una forma lúdica, el niño vaya progresando. Les recomiendo usar: el dado de caras, la ruleta de bocas, juegos de mesa (de casilleros con caras), tarjetas con dibujos de los movimientos, que el niño dibuje las caras que hace (ayuda a tomar conciencia de los movimientos) para lo mismo jugar con el espejo haciendo caras.
⁃ Todos los ejercicios práxicos ayudan, aunque ni sean específicamente de lengua, porque aunque buscamos que la lengua mejore su función articular, ejercitar todos los elementos que están en contacto y trabajan en conjunto para lograr la correcta articulación es muy positivo.
Algunos ejercicios práxicos :
Ejercicios para los músculos de la lengua:
• Adosar/pegar la lengua contra el paladar y hacer chasquidos rítmicamente. Despegándola y sin despegarla. Juntar miguitas de un plato con la punta de la lengua. Lamer dulce que se ubicó encima del labio superior e inferior. Relamer los dientes. Alargar lo más posible la lengua hacia fuera y luego retraerla con sensación de que se apoya en la nuca. Puede hacerse con la boca abierta y cerrada. Imitar el sonido de una moto, dejando que vibre el aire en la punta de la lengua dentro de la arcada dentaria superior.
Para punta de lengua:
• Desciendo mandíbula, saco la lengua, llevo la punta al labio inferior y al labio superior en un movimiento continuo (sin entrar la lengua) pero haciendo pausas cuando la lengua toca los labios. Tratamos de que no se adelante la mandíbula. Trabajamos la punta sacando la lengua e intentando que salga lo más derechita posible. Controlamos con espejo. Rotación de lengua para un lado y para el otro (relamer los labios en redondo) Puedo hacerlo por dentro (la roto con la boca cerrada) y por fuera.
Para laterales de lengua:
• Saco la lengua la llevo a las comisuras primero una luego otra. Con boca cerrada empujamos mejillas con la lengua, tratamos de que no se lateralicen las comisuras.
Ejercicios de labios:
• Dar besos ruidosos cortos y largos, hacia delante, a los costados, arriba, abajo, separar los labios con gestos exagerados. Cerrar suavemente los labios y luego contraer la comisura izquierda de la boca durante 10 segundos y aflojar. Alternar durante igual tiempo con la derecha. Realizar este ejercicio durante 1 min. Hacer trompita, mover la trompita (labios apretados) a la izquierda y la derecha, sonreír con boca abierta y cerrada, colocarse un lápiz sobre el labio superior a modo de bigote y mantenerlo con fuerza de labios. Dejar que salga un soplo de aire vibrando los labios.
Ejercicios de mejillas y mandíbula:
• Inflar y desinflar las mejillas juntas y alternativamente una luego la otra, aspirar ambas mejillas, articular exageradamente sin sonidos, abrir y cerrar la boca a distintas velocidades.
Ejercicios para el velo del paladar:
• Toser, jugar a hacer ronquidos largos y cortos, articular las vocales, bostezar, pronunciar el fonema /k/ varias veces seguidas, hacer gárgaras.
⁃ 3) Ubicamos la lengua: Para articular el fonema /r/ la lengua se ensancha y sus laterales contactan con las muelas generando un canal para la salida del aire. Mientras el aire sale por ese canal generado por la lengua y los dientes, la punta de la lengua contacta con las arrugas del paladar y vibra en esa zona.
⁃ Es importante que el niño identifique la zona, puede tocar con su dedo las arruiguitas del paladar, que con su lengua ‘limpie’ las arrugas, hacerlo con un espejo al principio puede servir para hacer consciente la ubicación, pueden jugar a lograr el tubo y que solo salga aire, interponer la lengua a ver qué sonidos salen, y hacer cosquillitas con la puntita de la lengua en las arrugas del paladar mientras sale aire, así ir entrenando y concientizando la posición y movimientos de la lengua que luego deberán ser automatizados.
⁃ Podemos pedirle al niño que deje la lengua ligeramente relajada en la posición ya aprendida del fonema /r/ y que sople con fuerza, cuidando que la salida del aire se centre en la punta de la lengua y que no salga por los lados.
– 4) Ejercicios de soplo
Buscamos darle la fuerza necesaria al soplo para lograr la correcta articulación del fonema /r/ y /rr/. Controlar el soplo inspirando por la nariz y espirando por la boca sin que se escape el aire por la nariz. Cuando entra el aire por nariz los labios deben estar cerrados y cuando soplo no debe escaparse el aire por la nariz. Variamos la intensidad y la duración de los soplos. Para que sea más divertido pueden inflarse globos, soplar chifles, burbujas, soplar papelitos, velas a distintas distancias, soplar pintura en un papel con una pajita/sorbito, soplar pelotas de ping pong.
En las dislalias buscamos lograr primeramente el fonema aislado. Una vez que el niño logre el sonido vamos a buscar incorporar este fonema a sílabas y palabras para entrenar su uso en distintos contextos lingüísticos y así automatizarlo.
– 5) Ejercicios de repetición:
Repetimos sílabas de: vocales + consonante /r/ (ar, er, ir, or, ur), practicamos la estructura vocal +consonante /r/ + vocal (ara, ere, iri, oro, uru) y luego consonante /r/ + vocal (ra, re, ri, ro, ru). Esto buscamos realizarlo mediante actividades lúdicas y que diviertan al niño, ej. Tirar un globo al aire y decir una sílaba antes de que toque el suelo, pintar distintas figuras practicando una sílaba distinta cada vez que cambio de color.
Repetimos palabras: Luego comenzamos a integrar el fonema a palabras, prestando atención de practicar palabras donde el fonema se encuentre en distintas posiciones.
⁃ Fonema /r/ intervocálica ( ej. Muro, Loro, Pera, Mira, Farol, Gorila, Girasol…)
⁃ Fonema /r/ a final de sílaba en medio de una palabra (ej. Martes, Barcos, Circo…)
⁃ Fonema /r/ final de palabra (ej. Olor, Doctor, Mar, Sur, Unir, Vivir, Doler…)
⁃ Fonema /r/ en sílaba inversa (ej. Puerta, Árbol, Hormiga, Viernes, Ir…
Luego de que se domina el sonido /r/ simple comenzamos a practicar el /rr/ (vibrante múltiple).
⁃ Practicamos el Fonema /rr/ a principio de palabra (ej. Rata, Rifa, Regalo, Rocío, Ruleta)
⁃ Fonema /rr/ intervocálica (ej. Arroz, Barro, Carro, Torre, Cachorro, Perra…)
Practicamos: Sinfones o sílabas trabadas, son aquellas sílabas que contienen dos sonidos consonanticos juntos (pr, br, cr, gr, fr, tr).
Primero practicamos los sinfones y luego los integramos a palabras. Para facilitar la pronunciación de sinfones agregamos las vocales. Ej. Al practicar DR inicio las prácticas con DARA, DERE, DIRI, DORO, DURU.
Luego de haber practicado todos los sinfones con esta técnica los integramos a palabras. Ej. Si practicamos la palabra ‘Dragón’ al principio practicamos a decir DARAGON para luego ir quitando la vocal intermedia y dejar únicamente el sinfón: DRagón.
Luego de practicar el fonema /r/ y /rr/ en sílabas y palabras pasamos a las frases, rimas, trabalenguas, adivinanzas, dichos, poemas y canciones.
A practicar un poquito cada día.
Lic. Fga. Joaquina Abraham